5 tips que te servirán para aprender a usar una aplicación nueva

aprender a usar una aplicación nueva

Este es mi método personal para aprender a usar una aplicación nueva. Si bien no existen recetas, creo que estos cinco trucos te serán de mucha ayuda.


Hoy vas a conocer mi método personal para aprender a usar una aplicación nueva. Así es como aprendo a usar aplicaciones. Y sé usar varias, muchas menos de las que me gustaría, por supuesto. Pero creo que estos tips te van a servir si te cuesta aprender a usar programas o aplicaciones que no conoces.

En primer lugar debería decirte que no hay recetas válidas para todas las personas, en cualquier contexto. Sin embargo, creo que estos consejos te pueden ayudar si tenés que aprender a manejar un software y no sabés por dónde empezar. No hay fórmulas aplicables a todos los casos. En el uso de tecnologías la intuición y la práctica cumplen un rol fundamental.

Espero que estas sugerencias te sean de ayuda para aprender a usar una aplicación nueva. Es mi método personal y me alegrará saber que al menos uno de estos puntos le sirvió a alguien. Quiero saber qué te parece, te voy a leer en comentarios.

Mi método para aprender a usar una aplicación nueva

Mantené la calma y no te desanimes

Lo primero es mantener la tranquilidad. La paciencia es un factor fundamental cuando comenzamos a familiarizarnos con un programa o una aplicación. Los nervios, la ansiedad e incluso el enojo son nuestros peores enemigos. Vamos, es sólo un programa, un software… no es el fin del mundo.

Inventa un proyecto

¿Por qué querés aprender a usar una aplicación nueva? ¿Con qué fin, para solucionar qué problema o situación? Saber esto es clave, porque te permitirá definir un objetivo, tener un plan de aprendizaje totalmente personalizado y una situación real para practicar e ir desarrollando las competencias necesarias.

Te voy a dar un ejemplo personal. Para crear contenido uso muchas aplicaciones de diseño y un programa para editar videos. Sé cómo editar fotos, mejorarlas. Lo hago rapidísimo y con resultados bastante buenos. Pero en marzo de 2020 me propuse aprender un programa que me resultaba totalmente complejo y lejano: photoshop.

En marzo de 2020 me decidí a aprender cómo usar photoshop. Me puse investigar, a buscar cursos, a recopilar información. Y fue horrible. Realmente aterrador. Me pareció un programa enorme. Sentí que me llevaría años aprenderlo.

¿Cómo lo solucioné? Definí tres usos, tres situaciones para las que quería usar photoshop. Me di cuenta que lo quería para enriquecer el feed de Instagram con imágenes y fotos creativas, atractivas, que llamen la atención y reflejen lo que había en mi cabeza. Entonces me puse como objetivo crear imágenes para este sitio y para los perfiles de Instagram en los que trabajo.

Eso me permitió achicar el campo de acción de algo que me parecía enorme. Photoshop dejó de ser el monstruo que me asustaba para convertirse en un amigo que me ayuda a crear lo que imagino. ¿Por qué? Porque voy aprendiendo las herramientas que me resultan útiles para lograr mis objetivos. Porque tengo un proyecto que me organiza mentalmente y me permite poner en práctica lo aprendido y no olvidarlo.

Busca información

Es fundamental que antes de comenzar a trabajar con el programa en cuestión lo conozcas lo suficiente. Datos como los usos para los que fue creado, el país de origen de la aplicación, el creador, las distintas versiones, características, compatibilidad, etcétera, son útiles y sirven para familiarizarnos más con la herramienta.

También te servirá encontrar información sobre programas similares, ver proyectos creados con ese programa o aplicación. Y lo más importante: la búsqueda de información siempre debe responder a los objetivos personales que te planteaste. La búsqueda de información debe estar orientada por el proyecto que te inventaste en el punto anterior.

Primero unos buenos tutoriales, después un curso

Buscá tutoriales que te permitan avanzar en el proyecto que te inventaste. Hay miles de tutoriales, millones. Los encontrarás en video o escritos minuciosamente como si fueran recetas de cocina, con capturas de pantalla y todo.

El tutorial, por supuesto, debe tratar sobre la versión del programa que vas a usar (ni una anterior, ni una posterior). Actualmente, Internet está repleta de tutoriales (¡Qué bien!). Instituciones educativas, empresas y hasta los mismos desarrolladores del software ofrecen videos y documentos de texto que sirven de guía en el uso de la herramienta. También hay usuarios que comparten excelentes trabajos en sus perfiles personales y que son de gran ayuda.

Entonces, en mi caso, lo primero que hice fue buscar un tutorial sobre cómo recortar y quitar el fondo de una imagen. Cuando aprendí eso busqué un tutorial sobre cómo ponerle un contorno a esa imagen. Y así llegué a aprender cómo se compone una imagen con fotos, vectores, etcétera.

Cuando los tutoriales te hayan ayudado a dar los primeros pasos, es momento de buscar un curso que te enseñe algo específico. En mi caso, pienso iniciar un curso sobre infografías con Photoshop y otro sobre imagen publicitaria, también con Photoshop. Pero todo a su tiempo, recién voy dando los primeros pasos.

Explorá sin perder de vista el objetivo

Ahora sí, es momento de meter mano. Es fundamental vivir la experiencia de usar el programa, recorrerlo, explorarlo. Se trata de entablar una relación con el programa. De nada servirán tutoriales ni clases en academias o profesores particulares, si no uamos el programa.

Intenta dar el primer paso en ese proyecto que te inventaste. Con decisión y con la certeza de que primero no va a salir del todo bien. Hay que explorar, tocar todo, abrir y cerrar menús, probar combinaciones y, por supuesto, crear, hacer.

Reiterar lo que está bien, corregir lo demás

Es sencillo. Siempre que avances un paso es aconsejable que lo repitas. Yoo lo hago. Repito lo que está bien hasta sentirme seguro de que no lo voy a olvidar. Ya soy competente y voy complejizando. Doy un paso, lo repito y cuando me siento seguro doy el siguiente paso.

Esto me ayuda a afianzar lo aprendido. Con respecto a lo que no sale del todo bien, bueno, aquí es donde cobran importancia la perseverancia y la paciencia. No bajar los brazos y pensar que cada vez estamos más cerca de dominar la herramienta, sentirnos seguros de que avanzamos a paso lento pero seguro. Todos los días un poco y, pronto, veremos que acabamos por dominar ese programa que tanto nos costaba.

Espero que mi experiencia te sea de ayuda. Ahora espero que me comentés cómo aprendés a usar programas y aplicaciones. ¿Qué agregarías a esta lista?

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